
Notas del episodio
📜 Resumen del episodio
En este episodio, Fernán González explora el clima peculiar de Islandia, sus variaciones de luz y oscuridad a lo largo del año, y cómo estos factores influyen en la vida de los islandeses. A través de su experiencia personal, comparte consejos para quienes deseen visitar la isla, así como reflexiones sobre la calidad de vida en relación con el clima.
💡 Ideas clave
- Islandia tiene un clima peculiar influenciado por la corriente del Golfo.
- Las temperaturas invernales en Reykjavík son más suaves de lo que se piensa.
- La luz del día varía drásticamente entre invierno y verano.
- El invierno puede ser una época especial gracias a las auroras boreales.
- La calidad de vida en Islandia no depende solo de las horas de luz.
- El trastorno afectivo estacional afecta a algunas personas, pero no a todas.
- La experiencia del clima puede variar según la procedencia de cada uno.
- Las noches blancas en verano ofrecen una experiencia única.
- Es importante prepararse adecuadamente para el clima cambiante.
- La vida local se adapta a las estaciones, disfrutando de actividades al aire libre en verano.
⏱️ Capítulos
00:00 Introducción al clima de Islandia
01:57 La oscuridad y la luz en invierno
03:37 Clima y salud mental
04:55 La experiencia del verano en Islandia
06:07 Consejos para viajeros en Islandia
08:02 La vida local en diferentes estaciones
Transcripción del episodio
Hola, bienvenidos a un nuevo episodio de Crónicas Boreales. Soy Fernán González, profesor de Islandés. Hoy quiero que entremos en un tema sobre el que se habla y especula mucho, el clima y las horas de luz en Islandia.
¿Por qué el clima de Islandia es tan peculiar? ¿Cuándo hay más horas de luz y cuándo menos? Te invito a acompañarme en este recorrido para entender mejor cómo se vive en la isla de fuego y hielo marcada por sus cambios y su cercanía al círculo polar.
Islandia se encuentra en una posición muy especial: a caballo entre el Atlántico Norte y el Ártico, con una isla, Grímsey, por la que pasa el Círculo Polar Ártico. A primera vista, uno pensaría que el frío extremo reina en cada rincón, pero no siempre es así. Aquí intervienen factores como la Corriente del Golfo, que llega desde el sur y suaviza las temperaturas costeras, y las masas de aire frío provenientes del norte.
Aunque Islandia suene a “tierra helada”, sus temperaturas invernales no son tan extremas como se cree. En ciudades como Reikiavik, la media invernal ronda los 0 °C, aunque en el interior de la isla sí puede haber temperaturas mucho más bajas.
La lluvia y el viento fuerte son compañeros habituales. Es común que, en el mismo día, experimentes sol, lluvia y hasta granizo en cuestión de horas. Dicen los islandeses que si no te gusta el clima, solo esperes cinco minutos, porque seguramente cambiará.
En Islandia, el factor más sorprendente no siempre es la temperatura, sino las horas de luz. Durante el invierno, especialmente entre diciembre y enero, el sol asoma unas pocas horas al día, e incluso en el norte de la isla, hay días en los que apenas se ve la claridad.
- Hay días cortos, pues en pleno invierno, en lugares como Reikiavik, puede haber tan solo de 4 a 5 horas de luz.
- También hay auroras boreales, pues la oscuridad ofrece la oportunidad perfecta para contemplar este fenómeno tan buscado por turistas y fotógrafos de todo el mundo.
El invierno islandés, pese a ser frío y oscuro, puede convertirse en una época muy especial gracias a esos cielos estrellados y las danzantes luces del norte.
Aquí quiero hacer un inciso y es que a veces se habla de que países en las latitudes como Islandia están medio año de noche y medio año de día. Esto no es verdad, pues el número de horas de luz (o de noche) va cambiando progresivamente.
Lo que sí se suele omitir y es interesante, es que este cambio en las horas de luz es más brusco que en otros lugares. Esto podría causar problemas circadianos, pero es un “podría”, no tiene por qué pasarte a ti.
Mi experiencia con estos temas es que a veces se le mete miedo a la gente sin querer. Que haya pocas horas de luz o el tiempo sea diferente al de su país de origen, no tiene por qué hacer que alguien que se vaya a mudar a Islandia se vaya a sentir triste o deprimido.
Para mucha gente no es así y no tiene por qué serlo para ti. De mi primer año en Islandia recuerdo que estaba tan animado con todas las nuevas circunstancias al mudarme allí que me daba exactamente igual si era de día, de noche, llovía o lo que fuera. No recuerdo haberme sentido triste por eso en los seis años que viví en Islandia.
Cuando se habla de este tema, se hace mucha referencia a cómo se vive en España, pero España, independientemente de las horas de luz y de sol, puede ser un lugar deprimente si no se tienen oportunidades laborales y de otros tipos.
Como curiosidad, en el grupo de Facebook de Españoles en Islandia, alguien comentó recientemente que había visto el programa de televisión Españoles en el mundo, un programa en el que se ven países de todo el mundo a través de españoles que viven allí. La sorprendió que todos o casi todos los españoles entrevistados dijeron que no tenían intención de volver a España.
Y es que la calidad de vida se mide por más cosas que las horas de luz.
Ahora bien, es verdad que existe el trastorno afectivo estacional pero afecta a una minoría de la gente. El trastorno afectivo estacional es una forma de depresión relacionada con los cambios de estación, sobre todo al llegar el otoño o el invierno, cuando disminuye la luz solar. Entre sus síntomas destacan la baja energía, la sensación persistente de tristeza, la alteración del apetito y los problemas para conciliar el sueño.
Si eres una persona que no tiene este trastorno en tu país, no tendría por qué pasarte en Islandia y si te pasa, puedes consultar con un profesional.
Como probablemente te hayas dado cuenta, he mencionado un par de veces que estas cosas no tienen por qué pasarte, pero es que me parece importante que la gente pueda estar tranquila sin crearse casi una expectativa de que va a tener un problema de salud mental, que probablemente no tendrá, y que si aparece, se puede consultar con un profesional.
Aquí también pueden entrar en juego las expectativas y la experiencia de cada uno respecto al clima.
En mi caso, he vivido la mayor parte de mi vida en Burgos, donde puede haber una sensación térmica por debajo de -10 ºC. Entonces, para mí, la temperatura que hay en Islandia puede ser similar a la que ya estoy acostumbrado. En mi caso lo único que cambiaban eran las horas de luz, que el invierno fuese más largo y hubiera mucha nieve. A propósito de esto, la nieve, además, refleja la luz y hace que parezca que hay más luz de la que realmente hay.
Puede que experimentes un cambio en actitud respecto a si el clima. En España si llueve o nieva, muchas veces pospongo salir a pasear. En Islandia salía independientemente de esto, preparado con ropa adecuada, salvo con condiciones extremas. A veces las autoridades desaconsejan salir de casa y en esos momentos, lo suyo es quedarse en casa.
En verano la situación es opuesta. Entre junio y agosto, las horas de luz se alargan de forma espectacular.
- Hay días muy largos: En algunas fechas, el sol apenas se esconde un par de horas. Es común que haya noche blanca, en la que aunque no se ve el sol, hay luz. A veces parece que el sol se hubiera puesto solo media hora. El hecho de que sea de día durante la noche hace que a veces te apetezca darte un paseo y ver la naturaleza aunque sean las 11 de la noche, como si estuvieras en pleno día. Yo, por ejemplo, vivía al lado de un valle con naturaleza, incluyendo un río con salmones y una cascada y era una experiencia visitarlo de noche.
- Además, hace temperaturas suaves: Aunque no suele hacer calor extremo, las temperaturas rondan entre los 10 °C y 15 °C, pudiendo llegar a un poco más en días muy soleados. Aunque pueden parecer temperaturas bajas, a menudo dan una sensación de mayor calor que en España. Si no hay viento, puedes tomar el sol a catorce grados. Ten cuidado eso sí y ponte protector solar porque te puedes quemar.
Ahora algunos consejos para viajeros. Islandia cautiva por sus contrastes, pero para disfrutarla plenamente, conviene tener en cuenta algunos consejos:
- Vístete en capas: El clima es cambiante y lo mejor es prepararse con ropa térmica, un forro polar y una chaqueta impermeable-cortavientos. Así podrás ajustar tu atuendo en función del momento. Debido al viento, a veces hay lo que se llama “lluvia horizontal”, que como su nombre indica, es como si la lluvia en lugar de caer en vertical, se desplazase horizontalmente. En un escenario así, puede servirte de poco un paraguas y por ello es necesario ir bien vestido.
- Planea tu itinerario con flexibilidad: Una tormenta o una carretera cerrada pueden alterar tus planes. Es mejor tener margen para posibles cambios. Recuerda que las carreteras que se internan en la isla pueden cerrar temporalmente debido a la nieve o al hielo.
- Aprovecha las horas de luz o de oscuridad: Si vas en invierno, intenta cazar auroras boreales y si vas en verano, vive la experiencia de las noches blancas. Ambas son razones de peso para visitar Islandia en distintas épocas.
- Calzado y equipamiento adecuados: Las botas impermeables con suela antideslizante son imprescindibles. Si vas en invierno o cuando haya heladas (depende también de adónde vayas), es muy importante que compres unos crampones que se pueden adaptar a tu calzado. Hay diferentes tipos de crampones según tus necesidades. Yo tenía unos para ciudad de la marca Nanospikes que están muy bien para caminar por el hielo que puedas encontrar en la ciudad. No son caros y pueden librarte de hacerte una fractura, que si estás de vacaciones puede afectar a lo que ibas a hacer el resto del viaje. A mí me fueron muy útiles. Dan muchísima seguridad a la hora de caminar. Si vas a hacer otras cosas como escalar un glaciar, los crampones para esa actividad serán otros. Si tienes cualquier duda sobre este tema, consulta con algún establecimiento de material deportivo. Ellos podrán asesorarte personalizadamente según las actividades que quieras hacer. Por último, no olvides proteger tu cámara y tus dispositivos de la humedad.
¿Y cómo viven los locales el invierno y el verano?
La gente en Islandia está muy acostumbrada a ambas situaciones.
En invierno, se adopta un ritmo de vida más hogareño y la gente se reúne en las piscinas geotérmicas.
En verano, se aprovecha la enorme cantidad de horas de luz para salir de excursión, hacer picnic, ir a festivales o simplemente disfrutar de una naturaleza deslumbrante.
Por todo lo hablado en este episodio, podemos concluir que el clima y las horas de luz en Islandia representan dos de los rasgos más fascinantes de esta isla.
Pasar de días casi sin sol en invierno a días con luz todo el día en verano crea una dinámica de vida y de turismo muy particular. Todo esto forma parte del encanto de un país que combina volcanes, géiseres, glaciares y un cielo que cambia de tonalidades de forma casi mágica.
Espero que este episodio te haya ayudado a comprender mejor por qué Islandia es tan especial. Y si te animas a visitarla, recuerda que, independientemente del clima, encontrarás paisajes y experiencias que te dejarán sin aliento, con auroras boreales, noches blancas y contrastes que parecen sacados de un cuento de hadas.
¡Gracias por acompañarme! Comparte este episodio si te ha gustado y suscríbete para no perderte mis próximas historias y recomendaciones. ¡Hasta luego!
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