E9 – Descubriendo tradiciones navideñas islandesas: los jólasveinar con Nàtica

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Transcripción del episodio

Fernán González Domingo (00:11)
Hola y bienvenidos a Crónicas Boreales con Fernán González. Hoy tenemos por primera vez una entrevista. Os quiero presentar a Nática, es historiadora, graduada en Historia por la Universidad de Barcelona, especialista en mitos y folclore y una amante de Islandia y su cultura. Y además es alumna mía. Hoy vamos a hablar de los Yule Lads o los jólasveinar Pues bueno, Nática, son los Yule Lads o jólasveinar?

Nàtica (00:35)
Bueno, bueno, primero de todo, muchos saludos a tus oyentes y a ti, obviamente. Muchísimas gracias por esta oportunidad con esta entrevista de poder hablar de mis seres mitológicos favoritos, los jólasveinar. Ellos son pues 13 seres mitológicos que vienen a ver a los niños en la época de Navidad. Son seres pícaros, a veces molestos, pero son buena gente. Valoran mucho el buen comportamiento de los niños.

Y si los niños se han portado bien, pues cuando vienen a verlos les dan un pequeño regalito y si se han portado mal, el regalito pues no será tan bueno.

Fernán González Domingo (01:08)
Vale, por eso se los llama los 13 Santa Claus.

Nàtica (01:12)
Bueno, sí, se parecen a Santa Claus en el hecho que vienen por Navidad y que dan regalitos a los niños, pero ahí termina su semejanza. Los jólasveinar son hijos de una de las criaturas más terroríficas de Islandia y además tienen por mascota a la segunda criatura más temida.

Fernán González Domingo (01:28)
Vale, bueno, y me puedes dar más información sobre su familia.

Nàtica (01:33)
Sí, mira, la madre de los 13 jólasveinar es la temidísima Grýla Es una ogresa cuya apariencia cambia dependiendo de quién te la describa. En lo que todo el mundo parece que está de acuerdo es que es terriblemente fea. Algunos dicen que tiene varias colas, tiene dientes afilados, una nariz ganchuda, a veces barba como de chivo. Y algunos hasta dicen que tiene tres cabezas. Pero bueno, Grýla está casada con Leppalúði, que es otro ogro, es un perfil un poquito más bajo, es menos carismático, pero ellos dos, pues, viven, conviven juntos durante todo el año en su cueva en las montañas o en la región de Dimmuborgir. Dimmuborgir significa como ciudades o ciudadelas oscuras y es una región de lava en el norte de Islandia

que tradicionalmente se relaciona con elfos, duendes y huldufólk, son gente oculta en general, aquellos seres que dicen las leyendas que están ahí pero que nadie ha visto. Vienen con sus trece hijos y con el gato de Yule, Jólakötturinn, un terrible y enorme felino que se come a la gente que no estrena prendas nuevas por Navidad. Grýla parece ser aficionada a hacer un puchero que su marido encuentra riquísimo. Ese puchero está hecho de niños que ella misma va a buscar.

Se dice que el olor de un niño que se ha portado mal es irresistible para ella. Coge su saco, se va a buscar a ese niño, lo coge con una de sus colas y lo mete en el saco. Y una vez de vuelta a su cueva, pues va de cabeza a la olla.

Fernán González Domingo (02:59)
Bueno, pero los Yule Lads no son tan terribles como la madre, Porque traen regalos a los niños.

Nàtica (03:05)
Ellos son divertidos, aunque son ruidosos, maleducados y a veces fastidiosos. Pero no son malos ni hacen daño a nadie. Son 13 y ellos lo que hacen es visitar a los niños desde los 13 días antes de Navidad hasta el día 6 de enero, el día para nosotros de Reyes. Entonces vienen por orden y cada día viene un Jóulas Weiner diferente. Entonces el primero que viene es Stekkjastaur. Llega el 12 de diciembre y se va al día de Navidad. Tiene una obsesión con molestar a las ovejas e intentar robarles la leche, pero resulta que tiene patas de palo como si fueran piratas, pero las dos. Y es un poco torpe con sus intentos. A veces los niños le dejan un vaso de leche a cambio de su regalito, como ofrenda, porque a veces, bueno, usualmente no consigue la leche. El segundo que nos viene, el segundo día, que sería el día 13 y que se marcha el día 26, es Giljagaur. Es como el chico quebrado le llaman. Él es un poquito más inteligente que su hermano mayor y lo que hace es acercarse a un pueblito sigilosamente y cuando pasa alguien lo va siguiendo hasta su casa. Y si tiene suerte y tiene establo, se mete atrás a él y cuando ordeñan a sus animales, pues roba el cubo con la leche recién ordeñada. Luego el tercero, el que llega el tercer día, que sería el día 14 de diciembre, es Stúfur. Stúfur es el más jovencito.

Es el más joven de los 13 hermanos y también es el más chiquitín. Dicen de él que es el primero en salir de la cueva de sus padres, pero es el tercero en llegar, porque dada su estatura, le cuesta más avanzar por la nieve. A él le encanta raspar las sartenas que no se han limpiado bien. Y bueno, esa carbonilla que queda como pegada en el mango y se comen los restos que puede raspar es de los jólasveinar, que es más querido por la gente.

Fernán González Domingo (04:49)
Bueno, creo la verdad que sería más querido si ya te limpiaras las ollas, no solo las rasparás.

Nàtica (04:56)
Ya te la deja limpia.

Bueno, poco le queda, porque al muchacho le gusta tanto que te la deja casi casi para guardar. Mira, siguiendo con la línea de los que comen restos, tenemos a Þvörusleikir. Él es el chupador de cucharas. A él le gustan muchísimo los restitos que quedan en las cucharas de madera. Pero bueno, se ve que no puede conseguir mucha cantidad, que queda una cantidad muy pequeña y él aunque chupo y retie con todas sus ganas, pues no come mucho y está muy delgadito. Y a veces los niños le dejan una cuchara de madera rellena de gachas para que pueda comer un poquito de la forma que más le gusta en su forma de cuchara de madera.

El quinto, también es uno de los hermanos que le gusta comer restitos de la casa de los humanos, llega el día 16 y se va al 29, es Pottasleikir. Digamos que su nombre sería algo así como el Rascaollas, porque a lo que le encanta es rebañar todas aquellas sobras que quedan en las ollas. Bueno, cuando digo sobras, pueden ser no tan sobras, porque si se encuentra con una olla que está preparada para la cena…

Se la comerá igualmente. La cuestión es que le encanta rebañar las ollas en general y si no encuentra comida allí, se conforma con los restos resecos de los cacharros que se hayan utilizado para cocinar. El siguiente día, el día 17, viene Askasleikir. Su nombre viene de una especie de bol con tapa que era tradicional, el askur. Ahora los askur ya no se utilizan.

Y él lo que le gustaba era robar estos askur y lamerlos. Ahora, como ya no hay askur en las casas, lo que hace es lamer todos los boles y los tazones de todo tipo que va encontrando. El día 18 viene de todos los jólasveinar el más molesto. Es Hurðaskellir. Su nombre significa casi literalmente el que cierra las puertas. Y le encanta dar portazos, especialmente por la noche.

Por eso es tan molesto y por eso no suele caer muy bien, que digamos. El octavo día, el día 19, y es el que se va el primer día del año siguiente, del 1 de enero, es Skyrgámur. Skyrgámur tiene una auténtica obsesión con el skyr. El skyr es como una especie de yogur muy magro y muy proteico que les gusta mucho a los islandeses. Y bueno, a Skyrgámur le encanta. Y parece ser que se come todo el skyr que…

consigue vamos que consigue encontrar y del dicen que tiene la barriga súper hinchada y que hasta las costuras de la ropa las tiene rotas porque porque se engorda por navidad

Fernán González Domingo (07:37)
los nos están escuchando, no han probado el skyr, pues se escribe S-K-Y-R. Se puede encontrar en muchos supermercados en España desde hace años, o sea que es fácil de conseguir. único bueno que en Islandia lo hay de muchos sabores, al supermercado ya hay un montón de sabores, lo hay con azúcar, sin azúcar y aquí pues suele ser igual de un sabor nada más o a lo mejor el que no tiene el que no tiene sabor.

Y a mí la verdad es que me gusta mucho. O yo lo he comido mucho en Islandia y de hecho me pasaba veces que me compraba… Te lo venden en como una tarrina pequeñita tipo 200, 300 gramos y luego te venden el que es como 400 y pico o 500 gramos. Y yo muchas veces me he comido yo creo de una centada el de medio kilo.

Nàtica (08:24)
Es que está rico, está muy rico.

Fernán González Domingo (08:26)
Sí,

está rico y tiene una textura que es ⁓ espeso. Entonces, si lo estás comiendo muy rápido, tienes un poco la sensación de que te ahogas. Porque como que hace fuerza en tu esófago o no sé cómo explicarlo. Y sí que lo he visto usado a veces como como postre en algún restaurante en Islandia y lo que hacen es meterle nata líquida y entonces queda una especie como de postre. Tiene otro sabor y tiene

y vamos, y es un poquito más líquido, es tan fuerte. No recuerdo si el que yo tomé era simplemente nata líquida sin más o si estaba hecho con alguna nata que tuviera además azúcar, no lo sé, pero estaba bueno, estaba rico.

Nàtica (09:09)
está rico, ese puntito ácido del yogurt y es un poquito más magro y es súper saludable también.

Fernán González Domingo (09:11)
Sí.

Sí, está muy chulo la verdad. De todos modos, han salido más postres lácteos de países nórdicos. He visto también el kvarg, que creo que sueco. No sé si lo has visto. Creo que lo he visto en el Alcampo, aquí en España, en Reino Unido sí que lo he visto. Y el skyr, de hecho, puedes comprar hasta en tiendas en Nueva York. Y supongo que se venderá en bastantes países de Europa. Se ha llegado aquí a España.

Nàtica (09:24)
¡Hm!

Fernán González Domingo (09:38)
seguro que en países germánicos, sea, ya seguro que en Escandinavia está y seguro que en Alemania está Sí, bueno, pues vamos a volver con los jólasveinar.

Nàtica (09:42)
Sí.

Sí, sí, sí.

Bueno, tenemos al muchacho número 9 que llega el día 20. Él es Bjúgnakrækir. Él se va a el día 2 de enero y este muchacho lo que hace o lo que hacía anteriormente cuando habían más granjas en Islandia es esconderse entre las vigas porque allí colgaban las salchichas frescas que estaban siendo humadas o las ponían a secar. Así cuando nadie le miraba se ponía ahí en una esquinita.

y se ponía a comerlas la mar de a gusto. Ahora supongo que como ya esta tradición ya no se hace tanto, pues supongo que cuando entran las casas debe ir a la nevera y bueno, arremete contra todos los francos que pueda encontrar.

Y el… bueno, el décimo día, el día 21 de diciembre viene el muchacho que suele causar más cringe, más yuyu de todos ellos. Mira, él es Gluggagægir y lo que hace es espiar por las ventanas. Se ve que lo puedes ver tanto de día como de noche, cuando estás cenando tranquilamente con tus papis y tal. Lo ves asomarse por las ventanas.

Fernán González Domingo (10:55)
Ostras.

Nàtica (11:02)
y espiar para dentro de la casa porque lo que hace es intentar localizar pequeños objetos que le gusten, objetos brillantes, y él los va localizando. Entonces, por la noche, cuando la familia duerme, él entra y lo roba. Bueno, no lo llamaría robarlo porque él, claro, deja un regalito a cambio de esas cositas que se lleva. ¡Ay! ¡Cómo un intercambio! Lo que pasa es que este muchacho…

Fernán González Domingo (11:24)
Vale, hace un intercambio entonces.

Nàtica (11:29)
Parece ser que si el niño lo descubre, mirando para dentro de la casa, pone como cara de circunstancias y esa cara suele dar mucho cringe. Suele asustar.

El decimoprimer muchacho que llega a la casa de los niños por navidad es La característica más destacable de este Yule Lad es su larga y sensible nariz que utiliza para oler el interior de las casas y saber si se ha cocinado laufabrauð, que es un pan típico que se hace en Islandia por navidad. Es un pan muy delgadito y muy crujiente que yo no he tenido la suerte de probar, pero dicen que está muy rico y que es muy tradicional.

Entonces si este muchacho ve o huele, en este caso que se ha cocinado este pan, entra a la casa y lo roba sin miramientos.

Fernán González Domingo (12:17)
Sí, es un pan que es súper fino A ver, no es un crepe, ¿vale? Pero una cosa así plana. Además, le suelen hacer decoraciones con el tenedor o con cosas para que tenga como patrones y dibujos. Y eso creo que luego se fríe en aceite, sea, a tope de aceite. Y me parece que si se le pone alguna especie y está rico. A mí sí que me gusta.

Nàtica (12:44)
y que se ve que solamente se cocina por Navidad y que es tradicional. Entonces aquí el muchacho debe estar…

Fernán González Domingo (12:48)
Sí,

No te sabría decir, pero puede que sí, que sea típico para Navidad. La verdad es que le pega mucho. En Islandia cuando te vas acercando a Navidad, ¿no? Pues empieza a haber cada vez… menos luz del día, o sea, las noches más largas. Está todo lleno de…

como de lucecitas, estas series de luces de Navidad por todas partes que están encendidas 24 horas y de hecho se quedan hasta igual hasta febrero. Y es como un ambiente que es muy navideño eso de tomarte lo que tú dices, esto de Laufabrauð y con todo este entorno. La verdad es que está muy chulo. El ambiente de Islandia en Navidad o bueno, si no estáis en Navidad allí, si vais durante diciembre es…

Es especial, está guay.

Nàtica (13:33)
Yo tengo que ir por Navidad. La vez que he ido, que solamente he ido una vez físicamente, fue en verano y no tuve la oportunidad de probar toda la comida de Navidad, la comida típica. Pero bueno, tengo que ir.

Fernán González Domingo (13:45)
Bye.

Pues sí, sí, sí, no estaría genial que fueras en invierno, porque es que es un país que es completamente distinto si vas en verano, si vas en invierno las dos cosas merecen mucho la pena. ver, a lo mejor si alguien solo va ir una vez en la vida a Islandia y dice que hago o me voy en verano o me voy en invierno, yo a lo mejor le diría que en verano por el tema de la conducción Pero es verdad que es espectacular en en invierno, por ejemplo en Reikiavik tienes el contraste del agua del mar azul con el blanco de la montaña está todo el blanco es una una pasada súper bonita

Nàtica (14:19)
y las auroras que se hacen más en invierno también.

Fernán González Domingo (14:22)
Sí, sí, aunque bueno, yo he visto auroras en septiembre. Sí, igual no es lo más común, pero puede pasar a ver lo mejor, claro, del invierno es que tienes noche, entonces una aurora pues se ve se ve bien, Sí, eso es.

Nàtica (14:26)
Sí, también. Que sea más fácil a cualquier hora que se produce.

Bueno, pero a mí me gustaría ir también para conocer a los jólasveinar. Que los muchachos con palmas.

Fernán González Domingo (14:48)
Vale, vete.

Y si puedes, busca un restaurante que tenga que es un buffet de Navidad. Entonces ahí puedes probar todo tipo de comida de Navidad. Yo, por ejemplo, bueno, yo he vivido seis años en Islandia. Bueno, o sea, ya no no vivo allí y nunca he estado a la Navidad porque siempre venía a España a visitar a la familia y quedarme aquí un par de semanas o lo que o lo que fuera, pero siempre por temas de trabajo.

Nàtica (14:56)
Ah, pero no.

Fernán González Domingo (15:17)
Y además suele haber esta cena de Navidad y la comida de Navidad de muy buena. Sí, lo recomiendo de Islandia. Para mi gusto, sí que bueno, habrá gente que no estará de acuerdo, pero para mi gusto en Islandia muy bien. Está buena la comida,

Nàtica (15:34)
Ya teniendo como referente el skyr, es una delicia, pues el resto seguro que sí.

Fernán González Domingo (15:37)
Llegaste

a probar la sopa de carne cuando estuviste allí. ⁓ vale, vale.

Nàtica (15:41)
Sí, sí, sí, sí, sí, me encanta, me encanta.

La intenté reproducir aquí, pero no es lo mismo, ⁓ Es lo mismo.

Fernán González Domingo (15:47)
No, vale, vale,

Sí, para mí este es de mis platos favoritos de Islandia.

Nàtica (15:51)
Sí, sí, sí, yo también,

también, me apunto a eso.

Fernán González Domingo (15:54)
Vale, y creo que nos queda por aquí yo las veis.

Nàtica (15:58)
Y el decimosegundo muchacho de Navidad, es Ketkrókur, que es el nombre de un gancho que tenían para colgar la carne. Él viene el día 23 y se va el 5 de enero y se lo llama así porque él siempre va con un palo largo coronado con ese gancho y lo que hacía usualmente era subirse a los tejados de las casas, ponía ese palo, ese gancho por la chimenea y con él robaba el jamón que la familia tenía preparada para la cena de Navidad. el último, el treceavo muchacho, Kertasníkir, viene el 24 y se va al día de Reyes. Se lo conoce como el robavelas, porque las velas de las casas. Antiguamente, las velas estaban hechas de sebo y a él le encantaba robarlas para comérselas.

Ahora, bueno, están hechas de parafina y nadie sabe muy bien qué hace con ellas, pero bueno, las acaba robando igualmente.

Fernán González Domingo (16:55)
Vale, bueno, ya veo, pues la verdad. Y te iba a preguntar cómo son físicamente, porque si son troles, puede ser que sean muy altos.

Nàtica (17:05)
Bueno, la verdad es que no son extremadamente altos. De hecho, en época de Navidad vienen a ver a los niños y van a la radio a hablar y salen por la tele. Y en muchos sitios, pues, aparecen en espectáculos y tal en los que ellos están presentes. Y al parecer tienen la altura y la forma de un humano. Bueno, excepto Stúfur, que es el más pequeñito que se dice que nos supera los 80 centímetros. Es muy chiquitín.

Ellos suelen ir vestidos con ropas tradicionales islandesas, con el típico jersey, el lupapeisa, que está hecho con lana de oveja. También llevan chalecos o abrigos de piel o de pelo, pero todo muy viejo, muy raído y muy sucio, porque no nos olvidemos de que viven en una cueva y que su madre, la ogresa Grýla está siempre ocupada haciendo el asado de niño y no puede preocuparse por hacer la colada o reivindarles las ropas. Bueno, y también se lo suele representar con un gorrito rojo, que es…

Supongo que para reclamar esa parte más internacional del Santa Claus moderno.

Fernán González Domingo (18:04)
Y bueno, entonces se les puede considerar como espíritus o duendes de la navidad.

Nàtica (18:10)
Sí, actualmente sí. La familia de Grýla está íntimamente relacionada con la hecho, Yule, es como llaman en Islandia la Navidad, les da nombre. jólasveinar, Yule Lads, los muchachos de Yule, los hermanos de Navidad, todos esos nombres los representan. Pero es que no siempre ha sido así. Es más, Grýla, a ella se la menciona en textos del siglo XIII.

En esa época ella no estaba ni relacionada con la Navidad ni nada. Y de hecho los Jólasveinar nadie los nombraba.

Fernán González Domingo (18:41)
Vale, bueno, ya veo. Entonces es una tradición más moderna.

Nàtica (18:46)
En su esencia actual sí. A principios del siglo pasado se consultaba la población de Islandia sobre sus tradiciones, lo que ellos hacían por Navidad, y solamente un porcentaje bajísimo comentó algo sobre la familia de Grýla y los jólasveinar. De hecho, que más se conocía y más formaba parte de las tradiciones de entonces era el Jólakötturinn, el gato de la familia. El resto ni los consideraban.

Fernán González Domingo (19:11)
Y desde cuando forman parte de la tradición.

Nàtica (19:14)
A ver, antes eran como más un cuento, una historia, y desde el siglo XVII ya se los empieza a considerar miembros de una misma familia y relacionados con la Navidad, pero entonces nadie creía realmente que iban por las casas ni nada de eso. Eran más como personajes de cuento, como la Caperucita o Pinocho, pero bueno, era un cuento que los padres usaban para asustar a los niños. que entonces los jólasveinar pues eran brutales y eran super temibles. De hecho, lo eran tanto que a mediados del siglo XVIII se emitió un decreto que ya les prohibía a los padres hecho de aterrorizar a los niños con Grýla y sus hijos con los jólasveinar. De hecho, no son reclamados como parte de la cultura popular hasta los años 30 del siglo pasado. Allí sí que hay un esfuerzo por parte de las instituciones para lavar la cara de los muchachos de Yule e incorporarlos ya de una forma más activa al folclore islandés. En esa época empiezan a aparecer en la radio, en los días previos de Navidad, y se empiezan a publicar estampillas y postales y grabados con imágenes un poquito más dulces que las que tenían hasta ese momento. Se hace hasta un intento de vestirlos como Santa Claus rojos, pero el desagrado fue generalizado.

Y de ese intento creo que el vestigio de esos gorritos rojos que antes comentábamos. También empezaron a participar en actividades lúdicas interpretadas por actores que les dan vida, como si fuese nuestros desfiles de los Reyes Magos.

De hecho, los jólasveinar hasta que no empiezan a salir en RÚV, es el Servicio Nacional de Radiodifusión de Islandia. No se sabe muy bien cuántos de ellos son, porque sí que se dice ahora que son 13, pero antes no se sabía si eran nuevas, si eran 8, ni se les conocían sus nombres, ni muchos detalles de ellos que ahora sí que conocemos, como su apariencia o sus gustos. Además, esta campaña de dulcificación y de, se puede llamar como democratización de los Jólasveinar causó situaciones un poco contradictorias entre los defensores de los antiguos muchachos de Yule, los más tradicionales, y los que ya se encontraron más cómodos con todo ese proceso de limpieza de cara de dulcificación que habían sufrido. Además, como era una tradición que se estaba asentando en esos momentos, había discrepancias entre los regalos que hacían a los diferentes niños y eso hacía que no tuviesen mucha credibilidad. Entonces, sobre la década de los 50 se volvió a otra campaña mediática para la estandarización de los jólasveinar y allí sí, allí ya se sentó las bases definitivas de cómo los vemos ahora.

Fernán González Domingo (21:55)
Claro, y ahora es una tradición totalmente arraigada en Islandia,

Nàtica (21:59)
Los islandeses están muy orgullosos de su familia de Navidad. En varios lugares de Islandia se pueden encontrar estatuas y esculturas de Grýla, de Leppalúði, y en Navidad en Reikiavik hay una figura de un gran gato hecho de diminutas luces que representa a Jólakötturinn. Realmente se han convertido en símbolos nacionales y son unos personajes muy queridos por los islandeses, no solamente por los niños.

Fernán González Domingo (22:23)
Si la figura que mencionas tiene un asustar a los niños. Si, si, si, si. Vale, bueno, entonces los niños cómo hacen para conseguir un regalo de los Yule Lads? Cómo se sacan un regalo?

Nàtica (22:27)
Sí, sí,

Pues mira, ellos dejan sus zapatos en la ventana y los muchachos de Yule les dejan cada día uno pues un pequeño regalo dentro del zapato. A veces los niños pues le pueden dejar como ofrenda algo de comer. No sé, algo que la tradición dice que le gusta ese jólasveinn en particular, Pues un vaso de leche, unas gachas en la cuchara de madera, lo que decíamos, un poquito de skyr, una vela y así el niño pues hace ese regalito y recibe a cambio pues esos 13 pequeños regalos en esos días previos a la Navidad.

Eso sí se ha portado bien, claro.

Fernán González Domingo (23:08)
¿Y si se ha portado mal?

Nàtica (23:09)
Uy, entonces dentro del zapato se encuentra una patata podrida.

Fernán González Domingo (23:13)
mal.

sea que bueno, entonces esto es una tradición viva,

Nàtica (23:18)
Sí, sí, sí, porque evoluciona con la sociedad. Además, en estos momentos están sucediendo cambios muy importantes en la familia de Navidad. es que en diciembre del 2023, hace escasos dos años, el Museo Nacional de Islandia anunció que se había encontrado en sus almacenes un antiguo texto que hablaba de tres hermanas de Navidad. Son tres ogresas, que son hermanas de los jólasveinar e hijas, por supuesto, de Grýla y Leppalúði. Bueno, de ellas no se sabía nada.

Pero ese año las llamaron para que también acudiesen a las fiestas de Navidad con sus hermanos y vinieron. Mira, ellas también tienen su personalidad y nombre. La primera, por ejemplo, podríamos hablar de Flotsokka. Ella es muy aficionada a robar grasa o sebo y se lo guardan los calzatiles para ir calentita. Luego tenemos a Leppatuska. Ella hereda el nombre de su padre, Leppalúði.

Fernán González Domingo (24:05)
Madre mía.

Nàtica (24:12)
Pero a diferencia de él, es muy aficionada a la limpieza y siempre anda con un trapo en la mano para intentar limpiar la cueva de su familia. Y bueno, la última es Taska, que es la más jovencita, y a ella le encanta llevar una bolsa donde mete todas las decoraciones de Navidad brillantes que puede conseguir de forma no muy honrada, digamos. De ellas todavía sabemos muy poco, así que a medida que vayan concediendo entrevistas en la radio y esas cosas, pues iremos sabiendo más sobre ellas y las conoceremos mejor.

Lo que sí que sabemos, o lo que al menos yo opino, es que su existencia era necesaria en un país tan igualitario como es Islandia. Y tal vez con el tiempo, mira, también se animen a traer regalitos a los niños islandeses. Más regalitos.

Fernán González Domingo (24:48)
Mm-hmm. A ver, ver, ojalá. Me ha hecho gracia lo que has comentado de Flotsokka por el tema de la grasa o el sebo. En Islandia esto se utiliza como como ingrediente en la comida. O sea, es común, por ejemplo, que tú tomes a lo mejor un pescado y que por encima vaya sebo. Vale, que haya grasa. Si además tiene un olor, además creo que este cordero.

Nàtica (25:00)
Jajaja. Como una pica.

Fernán González Domingo (25:20)
y además huele muchísimo. Huele como si estuvieras haciendo cordero en la cocina. Es muy loroso.

Nàtica (25:28)
Pues espero que Flotsokka no se saque los zapatos delante de mí.

Fernán González Domingo (25:31)
No, pero tengo que decir que la comida con ese ingrediente está muy buena. Bueno, pues ya hemos visto aquí todo. verdad es que esto ha sido la masterclass de los jólasveinar. Y bueno, espero que a quienes nos están escuchando que les parezca interesante. Yo creo que sí, porque esto es una cosa muy curiosa de Islandia. Así que, bueno, nada, te quería dar las gracias, Nàtica, por…

Nàtica (25:38)
¡Es que rica!

Fernán González Domingo (26:01)
por participar en este podcast y bueno, nada, si otro día tienes otro tema del que quieras hablar, aquí estamos para hacer otro episodio.

Nàtica (26:12)
Genial. Pues muchísimas gracias a ti, Fernán, por la oportunidad y, bueno, por tus clases, que, bueno, yo ya sabes que alumna aventajada.

Fernán González Domingo (26:20)
Gracias, gracias. Sí, eres alumna aventajada. Desde luego que sí, te va muy bien.

Bueno, entonces nada, darles gracias a quienes nos están escuchando por haber escuchado este episodio y nos vemos en el siguiente. O bueno, nos oímos, que esto es un podcast. Pues nada, un abrazo. Un saludo. Chao.

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